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Pan integral de trigo sarraceno y espelta

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Ingredientes

300 g harina integral de trigo sarraceno
200 g harina integral de espelta
330 ml agua
30 ml + 1 cucharada sopera vinagre de manzana
2 huevos
2 cucharadas soperas aceite de oliva
2 cucharaditas sal marina
1 sobre levadura
1 cucharadita miel
linaza, semillas de girasol, semillas de amapola, sésamo

Información nutricional

300
Calorías
42.5 g
Hidratos
6.12 g
Fibra
14.85 g
Proteínas
7.48 g
Grasas

Pan integral de trigo sarraceno y espelta

Una receta nutritiva y sabrosa

Un pan que lucha contra la obesidad gracias a las propiedades del trigo sarraceno

  • Serves 6
  • Medio

Ingredientes

  • linaza, semillas de girasol, semillas de amapola, sésamo

Algo que debes saber

~ Recuerda que si quieres ir directamente a la receta, ¡la encontrarás más abajo! ~

Y es que a primera vista, el trigo sarraceno parece un impostor: porque ni pertenece a la familia del trigo (no es ni tan siquiera un cereal), ni es un nómada del desierto.

En realidad, es una planta herbácea anual de origen asiático también conocida como alforfón y que recibe el apodo de sarraceno por su color tostado.

Según la filosofía oriental, este pseudocereal de naturaleza caliente tonifica el Yang y la energía, por lo que es más consumido en épocas de frío. Además es rico en magnesio, hidratos de carbono complejos y fibra, que proporcionan energía constante al cerebro y a todo nuestro organismo.

En Japón valoran principalmente sus propiedades para la prevención de enfermedades cardiovasculares y tiene también un papel fundamental en el tratamiento y control de la obesidad y la diabetes gracias a un iminoazúcar llamado D-fagominaSe trata de un inhibidor suave de la liberación de glucosa que ayuda a producir un pico en sangre menos pronunciado y más prolongado que los azúcares y almidones refinados, por lo que se controla el deseo de ingerir carbohidratos y se evita la aparición de resistencia a la insulina y sobrepeso.

Y por si fuera poco, contiene una gran cantidad de aminoácidos esenciales destacando su aporte en metionina y lisina, deficitarios en las legumbres y los cereales respectivamente.

¿A ver si en realidad el susodicho va a ser tan guay que tiene que buscarse un apodo para pasar desapercibido? 😉

Pasos

1
Hecho
24 h

Hidratar la harina de trigo sarraceno

Mezcla la harina de trigo sarraceno con los 330 ml de agua y los 30 ml de vinagre y déjala reposar en ese mismo recipiente tapado durante 24 horas.

2
Hecho

Pasadas las 24 horas, bate los huevos, las dos cucharadas de aceite, la cucharada de vinagre y la cucharadita de miel y añádelas a la mezcla.
La razón de echar miel es que ayuda a la la levadura y además es higroscópica, que quiere decir que absorbe la humedad del aire por lo que el pan se endurecerá más lentamente.

3
Hecho

Agrega la harina de espelta, la sal y la levadura y vuelve a batir hasta que no queden grumos.
Si quieres añadir linaza, semillas de girasol, de calabaza, sésamo... ¡este es el momento!

4
Hecho
1-2 horas

Tapa el bol con un film y deja reposar en un lugar cálido entre 1 o 2 horas para conseguir que la masa doble su volumen.

5
Hecho
1 hora

A continuación, viértela en el molde, tápalo y déjala reposar otra hora.

6
Hecho

Precalienta el horno a 220º y una vez que alcance la temperatura, hornea durante unos 20-30 minutos dependiendo del tipo de molde utilizado (lleva algo menos hacer bollitos de pan que uno grande).

7
Hecho

Pasado este tiempo, saca tu pan de trigo sarraceno y espelta del molde y hornea durante 5 minutos más si quieres que la corteza te quede más crujiente.

Enjoy!

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