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Mijo | Receta básica

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Ingredientes

1 taza de Mijo
Aceite de oliva, agua y sal

Información nutricional

119
Calorías
24 g
Hidratos
1 g
Fibra
4 g
Proteínas
1 g
Grasas
28 mg
ω-3
14%
Mn
11%
Mg
10%
P
7%
B1
7%
B3

Mijo | Receta básica

Proporción 3:1 | 4:1 para porridge

  • 30 min
  • Fácil

Ingredientes

  • Aceite de oliva, agua y sal

Algo que debes saber

El mijo es un cereal de semilla pequeña cuyo origen está localizado principalmente en África y Asia.

ilustracion mijo - Etsy

Muy apreciado en la cocina macrobiótica por su naturaleza Yang, nos proporciona energía en el desayuno (se pueden hacer versiones dulces de mijo al estilo porridge) y facilita enormemente nuestra digestión.

Además, no contiene gluten, por lo que es una opción perfecta para celíacos.

En cuanto a sus propiedades nutricionales, el mijo es una buena fuente de vitaminas del grupo B, sobre todo en Tiamina (B1) y Niacina (B3); ambas intervienen en el metabolismo de los hidratos de carbono proporcionando energía y en la regulación del sistema nervioso.

Por si esto fuera poco, estas vitaminas nos ayudan a tener una buena salud cardiovascular ya que participan en la regulación cardíaca e intervienen en la vasodilatación, lo que favorece la circulación sanguínea.

Las vitaminas del grupo B son hidrosolubles, es decir, se disuelven en agua y por tanto se eliminan por la orina, por lo que es fundamental incluirlas diariamente en nuestra dieta para evitar déficits.

También es muy rico en Manganeso (Mn), un mineral esencial en la formación de los huesos, la regeneración de las células sanguíneas y en el ciclo reproductivo. Le siguen el Magnesio (Mg) y el Fósforo (P), otros dos minerales fundamentales para mantener una buena salud ósea.

El mijo, como todos los cereales, es deficitario en lisina, un aminoácido esencial que debemos consumir a través de la dieta; por eso es muy conveniente combinarlo en nuestras recetas con alimentos ricos en este aminoácido y conseguir así un aporte de proteína completa.

Son buenas fuentes de lisina el pollo, el pescado, el queso, el huevo, el maíz, los champiñones o la raíz de bardana.

A continuación encontrarás la manera más fácil y sencilla de cocinar el mijo para emplearlo como base o acompañamiento en distintos platos.

¿No sabes dónde encontrar mijo de calidad? Aquí te dejo un enlace a la tienda online donde yo lo compro.

Sin gluten
Sin gluten

Pasos

1
Hecho

Sofríe las semillas de mijo en un cazo con un chorrito de aceite de oliva durante unos 4 o 5 minutos para que desprendan su aroma.

Remueve constantemente para evitar que se queme.

2
Hecho

Añade agua en proporción 3:1 (3 de agua por 1 de mijo) si quieres una consistencia más entera.

Si lo que buscas es hacer un porridge, añade una taza más.

Sala al gusto.

3
Hecho

Lleva el agua a ebullición.

Si quieres ahorrar tiempo y tienes un hervidor, te recomiendo que calientes el agua antes de añadirlo al cazo, ¡se ganan unos cuantos minutos!

4
Hecho

Cuando comience a hervir, baja a fuego medio y tapa el cazo.

Cuécelo durante unos 15 minutos hasta que absorba la mayor parte del agua.

5
Hecho

Quita el mijo del fuego, tápalo con un paño y déjalo reposar durante unos 10 minutos para que asiente y acabe de absorber el agua.

6
Hecho

Esponja con un tenedor separando los granos y ¡listo!

En este punto, también puedes añadir un dado de mantequilla a la hora de esponjar el mijo para permitir que los granos se separen mejor y evitar que se apelmace.

Patty

Patty

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